Page 976 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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La unidad contempló la Mente silenciosa. La
espuma que caía del techo iba acumulándose sobre ella.
La unidad activó un campo de fuerza para limpiarse.
La Mente se movió. Ascendió medio metro primero
por un extremo y luego por el otro, y el aire silbó y
chisporroteó durante un segundo.
La superficie del artefacto se iluminó y Unaha—
Closp retrocedió, no muy seguro de qué estaba
ocurriendo. Después la Mente descendió hasta quedar
casi rozando el suelo y su piel se cubrió de
resplandores que se movían lentamente. La unidad
captó el olor del ozono.
—Has recibido una buena paliza, pero aún te
quedan algunos recursos, ¿eh? —preguntó.
Las nubes de humo estaban imponiéndose a las
pocas luces que seguían intactas. La estación empezó a
quedar sumida en las tinieblas.
Alguien tosió. Unaha—Closp se dio la vuelta y vio
a Perosteck Balveda que emergía tambaleándose de un
nicho. La mujer de la Cultura se dobló sobre sí misma y
siguió tosiendo. Tenía un corte en la cabeza y su piel se
había vuelto de un gris ceniciento. La unidad fue hacia
ella.
—Otra superviviente —dijo, más para sí mismo
que dirigiéndose a la mujer.
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