Page 978 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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estaba convulsionado en una mueca de dolor—. Si
intentas quedarte aquí la atmósfera acabará
asfixiándote —dijo Unaha—Closp con voz amable—.
Creo que la Mente puede cuidar de sí misma, y si no...
Bueno, ahora no puedes hacer nada por ella.
—Estoy bien —insistió Balveda.
Se quedó quieta e irguió el cuerpo. Su rostro
recobró la calma de siempre y dejó de toser. La unidad
también se detuvo y la miró. Balveda se volvió hacia
ella. Respiraba con normalidad. Su rostro seguía
estando de un color gris ceniza, pero su expresión era
serena. Apartó la mano cubierta de sangre que había
estado manteniendo sobre su espalda y usó la otra para
limpiarse parte del fluido rojo de su frente que había
resbalado hasta su ojo. Sonrió.
—¿Lo ves?
Y un instante después cerró los ojos, se dobló por la
cintura y su cabeza cayó hacia el suelo de la estación al
fallarle las rodillas.
Unaha—Closp la atrapó limpiamente con un
campo de fuerza antes de que tocara el suelo y la sacó
flotando de la zona de la plataforma. Fue por la primera
puerta lateral que encontró y se dirigió hacia la sección
donde estaban las salas de control y los habitáculos.
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