Page 175 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            brutalidad.  La  herida  del  hombro  debió  abrirse,  a

            causa de los esfuerzos, pues a través de los pliegues de

            la sucia tela comenzó a deslizarse una capa de sangre


            roja.


               —¡Es mentira! —aulló el preso—. ¡Es mentira! ¡No he

            visto nunca a este tipo! —¿Algún testigo más?


               —A mí me contaron —chilló el hombrecillo— que en


            Miquelon  éste  y  una  docena  más  asaltaron  a  un

            granjero...


               —Cállate —dijo Ceanu, con voz sorda y contenida,

            como un escape de vapor—. Si no lo has visto tú no


            vale... ¡Cállate!


               —Yo sí lo vi —aseguró una mujer—. Iba con Pedro,

            Alian,  y  los  niños,  y  les  vi  asaltar  la  granja  de


            Macpherson. Eso era hace un mes, cuando veníamos

            de Posenleven, muy lejos de aquí. Fue un viaje muy


            largo, y los padres no hacían más que renegar y gruñir,

            y entonces vimos a lo lejos una humareda... Este estaba

            allí... recuerdo muy bien su cara de asesino. Los padres


            hicieron fuego y salieron huyendo... Si estuviera aquí

            Macpherson podría decirlo...


               Sergio se había colocado al lado de la mesa llena de

            botellas. Después de todo, aquel violento licor que le


            dieran a probar no le había dejado tan mal sabor de

            boca.  Buscó,  y  encontró  una  botella  de  un  líquido



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