Page 317 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
buena intención, los recién llegados quisieron ayudar
en las faenas de la granja, pero el resultado fue el
mismo que si se hubieran soltado en los campos una
docena de caballos salvajes, perseguidos y
enloquecidos. Los de la brigada, como los llamaba el
irascible Mansour, quebraron las ramas de los frutales,
pisotearon la alfalfa, pretendieron sacar los espárragos
a tirones y rompieron la tajadera del arroyuelo. A Edy
y a Sergio les costó un día entero de trabajo reparar los
estropicios.
El Capitán Grotton apareció cuando Sergio estaba
intentando meter en su sitio las guías metálicas de la
tajadera que una mano forzuda y torpe había
desencajado completamente. Algo pesado cayó sobre
el hombro de Sergio, y llegó a su olfato un potente olor
a sudor y a ginebra...
—¡Te cogí...! ¡Estabas descuidado! Si llego a ser un
mandril, crrrac... tu cuello cortado...
—¡Capitán Grotton! Ya era hora de que volvieses —
dijo Sergio, abandonando la tajadera—.
¿Está todo preparado?
—Casi... sólo espero un telegrama de Hangoe para
partir. Vamos a la casa, que necesito un remiendo... Me
muero de hambre... Hola chicos... ¡ya estoy aquí!
—¡Eh, muchachos! ¡El Capitán Grotton!
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