Page 321 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
aparentemente joven, aun cuando se notaba cierta
madurez en las comisuras de los labios y en los
sombreados párpados.
—Ya conoces a Marta di Jorse, —dijo ella, con su
ronca voz—. Si me das tiempo a decir algo más, te meto
una bala en la cabeza...
Entre reniegos y promesas de venganza, Fergus el
Cojo arrió velas y salió fuera. Le oyeron gruñir y
renegar mientras enjaezaba su caballo, y después, con
un par de tacos finales, los cascos del animal resonaron
en la noche, alejándose.
—Bueno, bueno, bueno —dijo el Capitán Grotton,
levantándose.—. ¿Por qué no vienes aquí. Marta, y te
sientas en las rodillas de este viejo?
—Porque no tengo gana de que me sobe un borracho
como tú. Ni nadie, vamos —contestó Marta di Jorse,
desplazándose hacia Sergio y Edy—. Tú eres Sergio,
¿verdad? ¿Y tú Edy? Este viejo libidinoso me ha
hablado bastante de vosotros.
El apretón de manos de Marta di Jorse no hubiera
resultado más fuerte de haberlo dado un minero del
mercurio. Como toda ella, su forma de actuar era
expansiva, brusca, sin tapujos, y llena de energía.
Mientras Grotton, inclinado sobre la mesa, rodeado de
jarros de ginebra y de rostros sucios y ansiosos, iba
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