Page 320 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 320
Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
—Oye, Capitán —dijo Fergus—, que yo no he dicho
que no... yo sólo he dicho...
—A mí no me importa lo que digas —manifestó
Grotton, mirándole fríamente con sus ojos bulbosos—.
Cuando hago una expedición, pido sólo una cosa,
obediencia. Y tú no la tienes. Lárgate.
—Mira, Capitán... —dijo Fergus,
amenazadoramente, bajando la mano hacia la culata de
la pistola—. Mira, Capitán Grotton, que ni tú ni nadie
es hombre para reírse de Fergus el Cojo...
—¿No te han dicho que te vayas? —dijo una
profunda voz femenina desde la puerta—. ¡Pues
lárgate, cerdo!
Era una mujer alta, con un revuelto cabello rojizo,
ojos negros brillantes como ascuas, y una ancha boca
de gruesos labios. Tenía un cuerpo esbelto, como el de
un adolescente» enfundado en una blusa y unos
pantalones de montar negros. En una mano tenía una
pistola, con el gatillo levantado, apuntando rectamente
hacia Fergus; en la otra, una fusta de cuero centrado,
con el mango cubierto de hilo de plata, con la cual
azotaba rítmicamente sus flexibles botas de montar.
Las sólidas suelas se movieron levemente sobre el
pavimento, antes brillante, y ahora rayado por tacones,
clavos, y culatas de fusil. Era una mujer impresionante,
320

