Page 316 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
siguiente llegó otro hombre, un tal Amos Smith, que
fue recibido con cierta animadversión.
—Bueno —dijo Illona Gómez—. Pero tú... ¿no eras
bandido con ese puerco de Scarface?
—¿Y qué? Pero me gusta más esto... yo no he matado
a nadie... me aburría... ¿es que me vais a rechazar?
—¿Has visto a Grotton?
—Claro que le he visto, en Toledo. Y me ha dicho que
viniera.
—Si lo ha dicho Grotton...
Ya no podían salir a la veranda por la noche, porque
el grupo, con una hoguera encendida a corta distancia,
cantando y bailando al son de un macilento violín que
tocaba Amílcar Stone, estaba siempre sobre ellos. No
les vigilaban, ni mucho menos, pero la presencia
continua de estos personajes hirsutos y chillones
inhibía totalmente la situación entre Sergio y Edy.
Muchas veces se encontraron los dos mirándose
tristemente, como si quisieran decirse algo; pero
siempre, en un momento en el que podían acercarse el
uno al otro, surgía un aullido desde el grupo de
guerrilleros:
—¡Deja la hoguera en paz. Juana, no seas bruta!
—¡Cállate, condenado, o te lo haces tú! Con muy
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