Page 452 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


               —Sigamos  —dijo  el  Capitán  Grotton—,  adelante,

            adelante...


               El  abuelo  Jones  había  encontrado  una  especie  de


            frutar  silvestres  del  tamaño  de  una  manzana,

            amarillas,  partidas  interiormente  en  cuatro  gajos  y

            repletas de una pulpa azucarada. Comieron de ellas,


            no muy seguros de la afirmación del viejo de que eran

            totalmente comestibles, pero sintiendo que sino, iban a

            perecer  de  inanición.  Lo  único  que  no  faltaba  era  el


            agua.


               Los alimentos se habían terminado el día anterior, y

            cada vez era menor el camino recorrido diariamente.

            Ya ni siquiera el Capitán Grotton parecía tener fuerza


            para  realizar,  sus  diarias  exploraciones  delante  y

            detrás  de  los  supervivientes  de  la  patrulla.  El  más


            desmoralizado  de  todos  era  Zacarías  Gómez,  que

            repetía,  continuamente,  cuando  lograba  reunir  las

            fuerzas para ello:



               —No llegaremos nunca, no llegaremos...


               Lo  peor  de  todo  era  que,  a  pesar  de  su  extrema

            debilidad, la sensación de hambre había desaparecido

            casi  por  completo.  Se  miraban  unos  a  otros,


            encontrándose delgados, con el cuerpo anguloso, los

            huesos salientes, el aliento fétido, la piel cubierta de

            unas placas pardas que semejaban suciedad, pero que




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