Page 454 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


               Hubo un instante de silencio, en el que se miraron

            todos los unos a los otros.


               —No  sé  que  haréis  —dijo  Zacarías—.  Pero  si


            matamos un mandril, yo me lo como... Lástima del que

            desperdiciamos el otro día...


               —A los tres tiros, nos reunimos aquí. Adelante. Ven,

            Zacarías...


               El Capitán Grotton y Zacarías Gómez desaparecieron


            entre el follaje, en el sentido descendente del río. Marta

            miró a Sergio...


               —Vamos  pʹallá,  hombre...  A  ver  si  hay  suerte.


            Dirigieron  una  última  mirada  al  abuelo  Jones,

            acurrucado junto a las mochilas y a la vacía caldera de

            hierro, y, apoyándose el uno en el otro, comenzaron a


            caminar río arriba.


               —Si iba a quedarse el abuelo Jones —dijo Marta—,

            ¿por qué hizo poner esas piedras?


               —Ninguno  nos  damos  cuenta  de  lo  que  hacemos.


            Marta...  —Siento  la  boca  seca...  y  por  más  agua  que

            bebo...


               —Yo también...


               Además de seca, le parecía que la lengua se le había


            hinchado  algo  y  que  la  tenía  como  cubierta  de  un

            légamo espeso.




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