Page 450 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            quedan cerca de trescientos...


               —No  llegaremos  nunca  —dijo  Zacarías  Gómez.

            Nadie le hizo caso. Continuaron caminando los cinco,


            sintiendo cada vez más profundo el hiriente dolor de

            los  pies  llagados  por  la  marcha  incesante,  y  el

            cansancio  atroz,  y  el  hambre.  Sobre  todo  el  hambre,


            que roía las entrañas constantemente, y que no sólo no

            se  calmaba,  sino  que  empeoraba  cuando  se  quería

            llenar  el  vacío  estómago  mediante  agua...  En  vano


            había sido que el Capitán Grotton repitiese una y otra

            vez que no era conveniente beber demasiado... y más

            aún no teniendo comida a su disposición. El estómago


            pedía algo rabiosamente, y agua era lo único que había

            en abundancia. La diarrea había aparecido de nuevo, y

            era frecuentísimo que uno de ellos se separase de los


            demás para evacuar el torturado estómago...


               —¿Qué es eso?


               Había  una  gran  masa  metálica  atravesada  en  su


            camino. Apoyándose en su rifle, Sergio se aproximó,

            mientras los demás, como hipnotizados, permanecían

            quietos, oscilando un poco sobre sus piernas, mirando


            aquel inesperado obstáculo.


               Era algo enorme, que cruzaba la selva de lado a lado.

            Algo  como  un  disforme  gusano  metálico,  con

            numerosas  patas,  hundidas  en  el  barro...  Estaba




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