Page 520 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


               Tras  los  paños  de  los  muros  había  como  risas

            chillonas, y un turbión de imágenes (sangre negra y

            descompuesta,  hocicos  caprinos  goteando  baba


            amarillenta,  gusanos  retorciéndose  en  una  perola  de

            cobre  verdoso)  caían  a  chorros  sobre  la  mente  de


            Sergio.


               —Te ordeno, poderoso BILETO, bueno es tu aspecto

            y tu semblante, hermoso es tu caballo... —dijo Herder,

            con  voz  insegura—,  que  tomando  a  Hermione,  la


            prepares  para  lo  que  debe  ser  realizado.  La  vara  de

            avellano  situará  la  Piedra  de  Luna  fuera  del  círculo

            consagrado que ni tú, ni ninguno de los tuyos podéis


            penetrar, y el semen de un hombre cuyo número está

            marcado, tomará vida en las profundidades...


               —NO                   QUIERO                      HACERLO                         —dijo,


            retumbantemente, la Potencia.


               Y una oleada de odio incontrolable, de bestial deseo

            de hacer daño, se derramó como una colada de lava


            incandescente  desde  la  gigante  figura  situada  en  el

            exterior  del  círculo.  Sergio  sintió  que  su  corazón  se

            detenía durante un momento, y Herder, más cerca del


            foco, se tambaleó, como borracho...


               —Por Adonai, Ely, Elihe... —comenzó el mago, con

            voz temblorosa.


               —¡NO  ES  NECESARIO  QUE  SIGAS!  —aulló,



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