Page 525 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
el calor de las llamas y el vapor que se desprendía del
hirviente pantano de aguas negras... y recordando,
recordando con infinito terror la última mirada de
Herder, aquella mirada que le había hecho
comprender por qué duró un día entero el
interrogatorio de la Princesa de los Mandriles, por qué
la vieja mujer se había dejado matar, y cómo había
conseguido vengarse del lejano mago que la torturaba
a kilómetros de distancia...
Había un aliento ígneo en el aire, y ante él un muro
de llamas crepitantes que era imposible atravesar... Los
esponjosos árboles ardían como teas, lanzando chorros
de líquido inflamado a su alrededor... Sergio notaba
como las ropas comenzaban a humear; corrió en
círculo, intentando salir de aquel infierno, pero no
logró ver ninguna salida... Tras él, Gabkar continuaba
lanzando sus lanzas de llama sobre el horno al rojo
blanco que era el palacio de Herder, y una voz
monstruosa, que pareció llenar el mundo entero, aulló:
—¡HERMANOS! ¡VENID PRONTO! ¡LA PARTIDA
ESTA PROXIMA!
Y de pronto, con un sonido de desgajamiento, algo
intensamente blanco, deslumbrante, surgió de las
calcinadas ruinas del palacio... saltando hacia el cielo y
dirigiéndose rectamente hacia la llameante Gabkar...
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