Page 524 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 524
Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
comenzaron a ceder, mientras el brillo de Gabkar,
creciendo, creciendo, creciendo... se transformaba en
un haz de llamas centrado en la Piedra de Luna y en
las múltiples figuras que la rodeaban... Pasó un ciervo,
arrastrando una cola encendida; un ser con cuerpo
humano y tres cabezas, de grifo, de ave y de león...; un
conjunto de sombras más profundas que la misma
oscuridad, que emitían extrañas músicas... Los muros
del castillo, bajo el infernal fuego que se centraba en la
Piedra de Luna, comenzaron a tomar una consistencia
gomosa, a ceder, a plegarse sobre sí mismos...
Entre los aullidos de muerte de Herder, Sergio saltó
al exterior, sintiendo como si se hubiera roto una
ligadura y su cuerpo pudiera moverse por fin... Tomó
su rifle y su mochila y corrió... Le parecía que no
adelantaba nada, mientras que de Gabkar, ocupando
ya todo el cielo con su esplendorosa luz blanca, caían
grumos de llama sobre el castillo y el bosque...
Sintió pasar a su lado las presencias, múltiples,
malignas, concentrándose velozmente en aquel
desconocido objeto que era la Piedra de Luna... Las
paredes del castillo parecían transparentes, como si
fueran de papel aceitado, y a través de ellas Sergio vio
la figura tendida de Herder, como un muñeco negro en
medio de las incandescentes llamas blancas... Corrió a
través de los árboles incendiados, sintiendo en el rostro
524

