Page 546 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            soy  de  manganeso...  Este  que  me  acompaña,  es  de

            manganeso  también...  pero  yo  no  te  dejo  cogerlo...

            ¿entiendes?



               El tubo amenazador comenzó a levantarse de nuevo,

            mientras la columna de humo se incrementaba.


               —El no permite que me cojas —dijo el Vikingo—. Y

            yo  soy  de  manganeso.  El  es  un  hombre,  y  es  de


            manganeso.                 Si      disparas            sobre         él,       destruirás

            manganeso, y eso no puedes hacerlo; si no disparas, no

            podrás cogerme, y tu misión es coger manganeso...


               El  humo  salía  ahora  a  chorros  del  caparazón  del


            robot;  el  único  ojo  vivo  brillaba  intensamente,

            mirándolos ora a uno, ora a otro, con un girar rasposo


            de la cabeza esférica...


               —Sí disparo... si no disparo... —gañó el mecanismo,

            entre crujidos metálicos...


               —Estás mal programado...


               —...muy mal programado...


               El  tubo  subía  y  bajaba,  oscilantemente;  la  cabeza


            giraba a uno y otro lado. Con un sonido viscoso, algo

            se prendió fuego bajo el caparazón de acero; hubo una


            ligera  explosión  y  las  planchas  se  expandieron  a  los

            lados,  dejando  escapar  un  conjunto  de  cables

            humeantes  y  enrojecidos...  Muy  despacio,  el  tubo


            estriado bajó al suelo; el único ojo vivo se apagó... y las

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