Page 549 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            de  Igor,  tejido  del  traje  que  uno  y  otro  llevarían;

            preparación del terreno, calidad exacta del día en que

            debería celebrarse (si habría de ser nublado, con sol, de


            noche,  por  la  tarde,  al  amanecer,  bajo  la  luna,  con

            estrellas) y si se realizaría con hachas, con garrotes, con


            espadas, con tijeras de podar o con veneno.


               Cuando el Vikingo y Sergio marcharon de allí, al cabo

            de         dos         días,         las        discusiones               continuaban

            animadamente, sin que presentasen aspecto de llegar


            nunca a una solución práctica.





               —Ahí  viene  —dijo  Sergio,  agazapándose  junto  al

            Vikingo, tras un añoso tronco caído.


               El  jabalí  apareció  entre  las  breñas,  mirando


            desconfiadamente a uno y otro lado con sus porcinos

            ojuelos, hundido en dos cerdosas manchas negras.


               Grout, el jabalí, no sabía su edad. Cuando nació, su


            madre le cobijó dentro de un nido hecho de musgo,

            hojas  secas,  agujas  de  pino,  y  pequeñas  ramas  de

            roble... Era delgado y feo, con el pelaje leonado, a rayas


            alternativamente  amarillentas  y  pardas.  Tenía  un

            hocico corto, ya con dientes, con los cuales mordía a

            sus  hermanos  cuando  querían  privarle  del  pezón


            materno. Permaneció inmóvil, disimulado entre el sol

            y  la  sombra  del  paisaje,  hasta  que  fue  creciendo;



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