Page 542 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            acompañado de otro hombre más grande, de su mujer,

            y  de  cuatro  hijos  de  diversas  alturas  y  edades,

            esperaba, mientras el Vikingo y Sergio, sin descender


            de sus caballos, meditaban la petición.


               —¿Qué dices tú? —preguntó el Vikingo.


               —Yo  creo  —contestó  Sergio—  que  si  podemos

            ayudarle, hemos de hacerlo...


               —Puede resultar peligroso...



               —Hay muchas cosas que lo son...


               —De acuerdo —dijo el Vikingo—. Vamos a ayudarte.

            Pero, por si la cosa acaba bien, ya puedes preparar una

            buena comida.



               —La  mejor  que  haya  —dijo  el  hombre  grande,

            mirándoles  con  ojos  de  cordero,  y  frotándose  las

            manos en el mandil.


               —Guardad los caballos.


               —Sí, Profes.



               El Vikingo y Sergio caminaron a través de un mar de

            peñas redondeadas, asentadas sólidamente sobre una

            base de arcilla apelmazada. Alguna breña crecía en las


            sombras de los peñascos, y lagartijas de color verde y

            oro  se  escurrían  de  la  parte  superior  de  las  rocas,


            ocultándose  en  profundos  agujeros,  cuando  ellos

            pasaban. El sol calentaba fuertemente en esta extensión



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