Page 576 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
Sin contestar, Sergio, sintiéndose conmovido, le dio
una palmada en el hombro. Se volvió hacía atrás; el
Huesos y el Manchurri, con los ojos desorbitados,
estaban agazapados tras ellos contemplando los
gigantescos bloques anaranjados como si del mismo
infierno se tratase.
—Ahora —murmuró Sergio— no queda más que
esperar. La ceremonia se celebrará en este lado,
precisamente, y al aire libre.
—Tomarán precauciones...
—Más de las que tú crees... Por si acaso sería
preferible apagar la hoguera... No creo que entren en el
bosque; pero no tenemos por qué descuidarnos...
—Manchurri, Huesos... —dijo el Vikingo—. ¿Haréis
lo que os digamos?
—Por cierto que no debíamos —contestó el
Manchurri, con el terror vibrándole en la voz—. Pero
si nos lo pedís vosotros dos cosa mala no ha de ser...
por más que ese armatoste tan grande me hiela la
sangre en las venas...
—¡Mirad!
En los costados de la estructura anaranjada se abrían
diminutas bocas negras, y algo como un enjambre de
mosquitos salía de ellas. Sergio no necesitó verlos más
cerca para darse cuenta de que eran vedettes mineras,
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