Page 572 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


               —Aún no puedo decírtelo, Sergio. Voy a retirarme...

            a  pensar...  aunque  no  hace  ninguna  falta.  Sigo

            sintiendo lo mismo; es bueno, es bueno... no causará


            mal. Pero quiero tener la certeza...


               La noche transcurrió lentamente, sin que del bosque

            abandonado viniese un solo rumor. El Manchurri y el


            Huesos  dormían  acurrucados  bajo  las  ruedas  del

            autociclo, lejos de la pequeña hoguera donde habían

            hecho la cena.


               Sergio, sabiendo que no iba a poder dormir, se ofreció


            para quedarse de guardia, y así lo hizo, sentado en el

            suelo, con la espalda apoyada en uno de los grandes

            árboles, y palpando sin cesar el rifle, como si temiese


            que desapareciera.


               No había luna. A través de las extensas ramas apenas

            se distinguía algún lejano retazo de firmamento, con


            una solitaria estrella brillando. Era inútil ya buscar el

            relumbrar  de  Gabkar,  puesto  que  había  decrecido


            rápidamente hasta casi desaparecer.


               Procurando no hacer ruido, para no despertar a sus

            compañeros, Sergio colocó cuidadosamente un par de

            pequeñas  ramas  en  la  moribunda  fogata.  No  eran


            necesarias  ni  por  la  temperatura,  pues  la  noche  era

            templada  y  agradable,  ni  tampoco  por  protección

            frente a los predadores, pues era seguro que no había




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