Page 623 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 623

Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            en algunos lugares...


               El  ambiente  de  la  sala  comenzó  a  cargarse  de

            nerviosismo  mientras  la  cortina  vegetal  volvía  a


            ocupar  su  lugar.  Algo  como  estampidos  lejanos,

            ensordecidos por la distancia, atravesaban los espesos

            muros.


               —Nuestras  tropas  atacan,  señor  —murmuró  el


            Edecán.


               Pero Sergio no le hacía caso. Contemplaba fijamente,

            como sino tuviera ojos para otra cosa, a uno de los dos

            hombres maniatados ante él. Era un hombre gris, sin


            ningún  rasgo  saliente  ni  destacado;  el  pelo  cano,  la

            barbilla  afeitada,  la  piel  color  yeso,  los  ojos


            inexpresivos, hubieran podido pertenecer a cualquier

            persona  sin  relieve.  No  obstante  se  derramaba  de  él

            una  impresión  de  potencia  próxima,  como  si  una


            fuente  interior  de  poder  dirigiese  ondas  a  su

            alrededor...


               —Nos  volvemos  a  encontrar,  conde  Ratkoff  —dijo


            Sergio—. Nos volvemos a encontrar...


               —Lo  esperaba,  señor...  —contestó  el  otro,  en  voz

            baja—. Lo esperaba... No creí, sin embargo, que fueseis

            tan hábil...



               —¿Y tú, Bategay? —dijo Sergio, con la voz alterada,

            mirando al otro hombre, un enano poco más alto que


                                                           623
   618   619   620   621   622   623   624   625   626   627   628