Page 618 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 618

Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


               Y después de ello, procedió a empinar un vaso de un

            líquido verde, probablemente muy alcohólico, a juzgar

            por el brillo que habían adquirido sus ojos, y a cortarse


            una tajada de algo redondo y sonrosado, con pequeñas

            vetas blancas.


               Ni  Alberto,  ni  los  silenciosos  áspides,  ni  el  mismo


            Walther, hacían ningún caso de los tres compañeros de

            Sergio, procurando acercarse a ellos lo menos posible

            y evidentemente molestos por la familiaridad de que


            hacían gala con el Presidente. Sergio estaba notándolo

            perfectamente,  pero  se  daba  cuenta  de  que  era

            imposible cambiar en unos segundos unas costumbres


            de  siglos.  Sin  saber  por  qué,  sentía  unas  profundas

            ganas de molestar a su primo y a los que eran como él.


               —Pienso  —dijo,  con  mucha  calma—  que  debería


            ejercer  pequeñas  venganzas.  Al  sargento  Schwartz,

            que  se  comportó  brutalmente  conmigo,  yo  lo

            degradaría por animal; pero lo dejaremos donde está,


            por  ser  tan  listo  como  para  darse  cuenta  de  que

            mentía... Al capitán de la compañía, por creer que decía


            la verdad, también habría que degradarlo por tonto,

            pero  que  se  quede  en  lo  que  es,  por  haberse

            comportado con corrección... ¿A que no entiendes lo


            que he dicho, Alberto?


               —No, ni me gusta —dijo el otro, con hosquedad—.

            Comprendo que has debido sufrir horrorosamente en

                                                           618
   613   614   615   616   617   618   619   620   621   622   623