Page 620 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


               —Están vendidos al conde... ¡Vamos, aprisa, ahora,

            como sea... quiero a ese hombre en mi poder!


               Alberto de Belloc volvió a ocupar su lugar tras la gran


            mesa  de  madera  roja.  Suavemente,  sus  manos

            trastearon  en  ella.  Se  abrieron  tableros,  zonas  de  la

            mesa  corrieron  sobre  sí  descubriendo  mandos  y


            planeas...


               —Siempre tan aficionado a la técnica —dijo Sergio

            con cierto tono burlón—. No aprendería yo a manejar

            eso en un siglo...


               Alberto de Belloc, concentrado en los vastos cuadros


            de mandos que ahora se extendían ante él, no contestó.

            Componía diales, manejaba botones, sesgaba palancas


            y  controles.  Algo  como  un  vahído  les  sobrecogió  a

            todos; parecía como si el edificio entero se arrancase de

            sus  cimientos;  la  cortina  vegetal  de  hojas  muertas


            osciló...  y  una  sensación  de  rápido  desplazamiento,

            apenas revelado por una inclinación del suelo, distinta


            de la horizontal, y por algo como una corriente de aire

            en los rostros, comenzó a percibirse...


                   SI  ERES  UN  TRIUNFADOR,  TIENES  COCHE

                   PROPIO Y UN BUEN APARTAMENTO, AUN TE


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