Page 643 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
negras bocas aceitosas; los brazos de los sillones
escupían tarjetas publicitarias... el aroma de los pavos
asados y los vapores de la cerveza llenaban las narices
con su gloria... para transformarse después en botellas
de plástico imitando cristal, o en paquetes que
imitaban una hogaza, un corazón, o un sol... Miríadas
de flores, con las boquitas abiertas, caían del cielo
verde, pregonando por sus bocas las excelencias de los
productos:
¡TU ROBOT PERFECTO!
10.500 CREDITOS CASH.
¡VALE LA PENA!
Las vedettes mineras, como chispas de bronce,
cruzaban el sistema solar a toda máquina... las grandes
bocas de los hornos engullían minerales... El viento
trajo un bello e inolvidable rostro de mujer, imagen
misma del deseo, y su cuerpo desnudo se expandió
como una nube de gas, mientras un coro que al
principio fue celestial, y después llegó a ser como el
gemir de una máquina moribunda, entonaba con
palabras incomprensibles las excelencias de algo que
no se sabía lo que era...
La pluma cesó de escribir. Algunas gotas de sudor se
deslizaban por la frente de Sergio.
—Basta.
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