Page 638 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 638
Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
víctimas...
—Diez años menos, Ratkoff —gritó Sergio, tratando
de dominar el gigantesco crepitar de las rojas
llamaradas—. Me prometí a mí mismo no tener
piedad; lo he cumplido... ¡Aspides!
Ratkoff apretó los labios hasta reducirlos a una pálida
línea, mientras los dos hombres de oscuro, sin variar
su melancólica expresión, se situaban a su lado,
cogiéndolo cada uno de un brazo... Las llamas,
amarillas y rojas, lanzando en la estancia un calor
insoportable, ondulaban y lanzaban chispas...
Lentamente, las dos figuras negras comenzaron a
clavarse en el aire, arrastrando tras sí la figura colgante
del Conde Ratkoff y, poco a poco, comenzaron a
dirigirse a la enrojecida boca del horno... Sobre el fondo
de intenso flamear candente el trío se recortó en el aire,
disminuyendo de tamaño las figuras a medida que se
alejaban... El prisionero, desmadejado, colgaba entre
sus dos guardianes, cuyas figuras se hacían más y más
negras sobre el fondo de llamas, pareciendo que les
crecían alas membranosas, que tomaban figura de
murciélago... Un alarido inhumano surgió de entre las
nubes de humo, y las ondas de fuego del enorme
fogón... y las tres figuras, ahora completamente
deformadas, con excrecencias, cuernos ramificados,
tegumentos negros extendidos, colas prensiles
638

