Page 641 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 641
Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
cadáver; ha habido tantos en la historia de la
Humanidad, que bien creo podéis soportar uno de
verdad... Mientras escribo, Alberto, quisiera ver por
última vez la Ciudad entera... sé que puedes hacerlo
desde aquí... anda, ve y maneja los mandos que sean...
No parecía haber mucha tristeza en el rostro de
Alberto de Belloc cuando se dirigió a sus cuadros de
mandos. Mientras la pluma rasgueaba secamente
sobre el papel, bajo los ojos húmedos (estos sí parecían
tristes y sinceros) de Walther, la cortina de hojas
agitadas por el viento comenzó a borrarse lentamente...
Algo como una esfera de espacio, cada vez más amplia,
se abrió alrededor del grupo, ahora aparentemente
suspendido en el vacío... Bajo ellos, hileras de
vehículos esmaltados, como caparazones de insectos,
corrían lanzando humo... balconcillos y pasarelas se
extendieron por todas partes, trazando una grasienta
tela de araña... surgió, como traída por un huracán, una
isla perfectamente circular, en el centro geométrico de
un lago igualmente circular, cuyas rojas y encrespadas
aguas, rompiéndose en espumas amaranto, ondulaban
con exacta precisión... En la isla se alzaban templetes
dorados y enrejados escarlatas... figuras y grupos se
movían por los senderos rectilíneos, danzando al son
de músicas sincopadas... La pluma escribía sin cesar,
rozando el papel con sonido seco. Grandes
641

