Page 69 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
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que no pertenecían al celeste.


                  »Ésta  era  nuestra  teoría:  en  dicha  capa  superior,

            aunque aún imperan dos elementos corruptibles como


            son  el  aire  y  el  fuego,  la  atmósfera  comparte  por

            contagio el movimiento de las esferas celestes en las


            que  reina  el  quinto  elemento,  el  éter  inmutable  e

            incorruptible. Dicho movimiento, un giro eterno que

            tiene como centro la Tierra, hace que la capa superior


            de  aire  entre  a  veces  en  ignición.  Si  el  fuego  de  esa

            ignición es débil y dura poco tiempo, se produce una

            estrella fugaz. Si es más intenso, pero no tanto como


            para  consumirse  enseguida,  lo  que  aparece  es  un

            cometa. En cuanto a la cabellera del cometa, se trata de

            un  fenómeno  atmosférico  parecido  al  del  halo  que


            rodea en ocasiones al Sol y a la Luna, y en realidad está

            mucho más cerca de la Tierra de lo que el vulgo cree.


                  »Como  queda  dicho,  ésta  era  nuestra  teoría.  Pero


            nuestras propias observaciones nos han convencido de

            que no es correcta y ahora explicaremos por qué.


                  »En el año del arcontado de Cefisodoro tuvimos que


            abandonar Atenas por las falsas acusaciones vertidas

            contra nosotros en relación con el envenenamiento de

            Alejandro. Por esos mismos días apareció en el cielo un


            nuevo cometa dotado de una trayectoria singular. Los

            cometas no siguen las mismas órbitas que los planetas,

            pues mientras éstos ven confinados sus giros a la banda



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