Page 432 - Los Sin Nombre - Ramsey Campbell
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Los sin nombre: Epílogo Ramsey Campbell
En aquel entonces no era consciente de eso; lo único
que sabía era que Los sin nombre me estaba apremiando
a escribirla. Nuestra hija ni siquiera tenía un año de
vida, pero había plantado la semilla del libro por el
simple hecho de existir..., y de ahí mi dedicación. Esta
génesis podría haber sido un problema, puesto que una
ficción conscientemente autobiográfica puede estar
más llena de trampas que cualquier otra. Una de las
razones por las que tantas segundas novelas
decepcionan es que, si son autobiográficas, su
predecesora ha consumido en exceso la experiencia del
autor. Si yo no caí en la trampa fue porque ya había
cometido ese error en los relatos breves (Robert
Aickman me dijo que a él le había ocurrido lo mismo
en Just a Song at Twilight), y la verdad es que seguí
cometiéndolo más adelante, a pesar de que debería
haber sido consciente del fallo. Por ejemplo, The Other
House es una obra autobiográfica carente de
perspectiva y con déficit de fantasía, aunque años antes
había descubierto (en Concussion) que insistir en lo que
«realmente» había ocurrido era la forma menos
convincente de escribir ficción basada en hechos o
personas reales, pues este tipo de ficción requiere una
mayor selección de detalles y más imaginación que
cualquier otra. En ocasiones, un tema intenso puede
traer consigo dichos atributos y, aunque algunos
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