Page 45 - Los Sin Nombre - Ramsey Campbell
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Los sin nombre: 3 Ramsey Campbell
–¡Oh, Jan! ¿Lo dices en serio?
–Estoy segura de que será bueno para Nigel y para
ella. De este modo, estarán mejor preparados para
empezar el parvulario el año que viene.
Jason estaba de vuelta con los pequeños.
–Angela dice que está cansada –explicó, con seriedad.
–Entraré contigo, Barbara. Vigila a los niños, Keith. –
Mientras subían al dormitorio, le preguntó a Angela–:
¿Te gustaría jugar en mi casa mientras tu mamá va a
trabajar?
–Sí –respondió la pequeña, esbozando una frágil
sonrisa–. ¿Vendrás a casa a verme? –preguntó
suplicante a su madre.
–Por supuesto que sí, cariño.
Barbara le dio un fuerte abrazo y la acostó para que
durmiera la siesta. Cuando regresaron al piso inferior,
miró a Jan con tristeza.
–Ahora me siento culpable por querer abandonarla.
–Eso es mejor que estar resentida con ella, ¿no crees?
–Supongo que sí. –Conectó el intercomunicador y
oyó una serie de pitidos: la parte censurada de una
llamada policial desvaneciéndose entre las colinas.
Angela, que se removía en su cunita, de repente dijo:
«Papi».
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