Page 95 - Los Sin Nombre - Ramsey Campbell
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Los sin nombre: 7 Ramsey Campbell
mármol moteado; en las colinas distantes había una
misteriosa entrada que apenas era visible.
–Me gustaría visitar Italia –dijo él.
–Puedes venir conmigo si consigues estar libre a
finales del mes próximo. Preguntaré si pueden
transferir su reserva. –De repente, Barbara parecía
mucho más contenta. Logró comerse casi todo su pollo
antes de que el teléfono sonara por segunda vez.
En esta ocasión sus ojos vacilaron unos instantes,
pero no tardó en recuperar el control. Parecía reacia a
contestar. ¿Acaso había dejado el teléfono en el
dormitorio con la esperanza de no recibir la llamada
que estaba esperando?
Ted se acercó a la ventana mientras se cerraba la
puerta del dormitorio. Las farolas de la llanura ya
estaban encendidas; la iglesia era un bosquejo en
carboncillo, apuntalada sobre una balsa de ladrillo rojo
y señalada por luces flotantes. Barbara hablaba en voz
baja, pero podía oír alguna frase suelta: «No puedes
ser...». ¿Era eso lo que acababa de decir? Se distrajo al
ver un movimiento alargado en las proximidades de la
iglesia. Imaginó que era la sombra del sauce.
Oyó el sonido del teléfono al ser colgado; después se
produjo una larga pausa. La iglesia achaparrada
pendía en la silenciosa oscuridad. Por fin, Barbara bajó
apresuradamente las escaleras.
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