Page 93 - Los Sin Nombre - Ramsey Campbell
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Los sin nombre: 7                                                    Ramsey Campbell

            cuando el trabajo de estos consiste en juzgar libros–. Sé

            lo ocupada que estás. Tus clientes deberían ir primero.


               –Estoy segura de que sabes que así es. Creo que, si lo

            terminaras, podría ser un libro sólido. ¿Qué es lo que

            te impide hacerlo, Ted?


               –No consigo comprender a la detective. Soy incapaz

            de predecir sus acciones.


               –Deja que la historia se encargue de eso. Escribe sobre

            la situación y observa cómo se mueven los personajes.

            Creo  que  gastas  demasiadas  energías  intentando


            hacerlo al revés.

               Cuando algo la entusiasmaba estaba preciosa. Si se

            sentía relajada, su rostro ovalado se hacía tan sereno


            como  el  de  una  escultura,  con  su  larga  nariz  y  las

            elegantes  curvas  de  sus  pómulos.  Sus  ojos,

            asombrosamente azules, parecían aún más vivos, y Ted


            recordó  lo  apasionada  que  podía  ser  su  boca.  Sin

            embargo, seguía teniendo la impresión de que algo la


            preocupaba, la atormentaba.

               –¿Aún  te  estás  recuperando  de  la  subasta  de  Paul

            Gregory? –preguntó.


               –La verdad es que todavía no ha terminado. La más

            importante aún está por llegar, en Nueva York.


               Barbara dio un respingo cuando empezó a sonar el

            teléfono en su habitación.








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