Page 154 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
P. 154
Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
que estar alerta. Y si se pone peligroso, salid de ahí. No
sois reemplazables. ¿Me entendéis?
Sergeant asintió, Carlotta tragó saliva, Ender puso
cara de aburrido.
—Ender —señaló Bean—, parece que crees que no
irás con los demás.
Eso lo despertó.
—¿Yo?
—Los tres —dijo Bean—. Yo iría en persona, pero
conocéis mis limitaciones.
—Pero yo soy el experto en biología —objetó Ender.
—Precisamente por eso debes ir —dijo Bean—. Tres
es el mínimo para la defensa, pero al margen de eso, si
estás ahí puedes aprender cosas en forma directa en vez
de esperar a que te las lleven para estudiarlas.
—Pero... no estoy entrenado para...
Sergeant lo miró con desprecio.
—Crees que no tienes por qué ensuciarte las manos.
—Estuve hasta los codos en sangre de rata‐cangrejo
—replicó Ender.
—Él no dice «ensuciar» literalmente —aclaró
Carlotta—. Tú crees que nosotros somos desechables y tú
eres irreemplazable.
154

