Page 205 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
P. 205

Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card


                 —Tiene  más  de  un  kilómetro  de  diámetro  —dijo

          Ender—. Aquí los rajos se portan bien, pero en muchos


          otros lugares habrá rajos salvajes. Nuestra provisión de

          sedantes no es infinita, y los efectos se desgastan. Esto

          parece  un  videojuego  donde  todos  los  tíos  malos  de


          pronto vuelven a la vida y te atacan al mismo tiempo.

          Final del juego.


                 Carlotta echó una ojeada al mar de podredumbre que


          la rodeaba.


                 —Hogar, dulce hogar —dijo—. Estoy tratando de ver

          esto como lo veía ella cuando estaba viva. Esos orificios


          eran como vientres para sus huevos. Esas babosas eran

          traídas aquí para alimentarla a ella y sus bebés.


                 Ender señaló hacia arriba.


                 —No te olvides del techo.


                 Carlotta  miró  arriba.  Protuberancias  fibrosas

          colgaban  de  los  puntos  más  altos.  De  muchas  de  ellas


          pendían pelotas del tamaño de melones.


                 —¿Qué es eso? —preguntó Carlotta.


                 —Capullos. Sin duda están todos muertos, pero voy


          a llevar uno al laboratorio para estudiarlo, si puedo —

          repuso  Ender—.  Todo  lo  que  está  en  el  piso  fue

          contaminado por esa sopa bacteriana de descomposición.






                                                          205
   200   201   202   203   204   205   206   207   208   209   210