Page 77 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card


          cuasilumínica,  o  desacelerar  para  torcer  el  rumbo  y

          volver a la velocidad de la luz cuanto antes. Había una


          tercera opción. Podían detenerse y reunirse con la nave

          alienígena.


                 Peligroso. Potencialmente fatal. La raza humana solo

          se  había  topado  con  una  especie  alienígena,  y  había


          librado  con  ella  una  guerra  de  extinción.  Según  una

          historia narrada por el autor de La Reina Colmena con el


          seudónimo «Portavoz de los Muertos», los fórmicos no se

          proponían exterminar a la raza humana. Pero Carlotta no

          se lo creía. Era fácil atribuir motivaciones benignas a una


          especie alienígena que ya no existía.


                 Desacelerar para reunirse con esa especie alienígena

          era sumamente peligroso, potencialmente letal. Tan letal


          como  la  primera  nave  colonial  fórmica  que  había

          ingresado en el sistema solar de la Tierra. Los primeros

          encuentros  en  el  cinturón  de  Kuiper  y  el  cinturón  de


          asteroides, y el aterrizaje en la Tierra, cuando los fórmicos

          intentaron  reemplazar  las  especies  de  la  Tierra  por  las

          suyas,  habían  matado  a  miles  de  humanos.  La  guerra


          para salvar a la Tierra había sido enconada y el desenlace

          había sido incierto hasta el final.


                 La  tecnología  fórmica  era  más  avanzada  que  la


          humana,  pero  había  ciertas  lagunas  en  la  mentalidad

          fórmica  que  los  humanos  explotaron  para  frustrar  ese


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