Page 79 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card


          su propia variante de la especie humana. Para salvar su

          propia vida, si podían.


                 Pero  ¿de  qué  serviría  si  toda  la  raza  humana  era


          exterminada en el ínterin?


                 Sería mucho más útil desacelerar y detenerse, en vez

          de girar, para averiguar todo lo posible sobre esa nave


          alienígena y sus habitantes. Usando el ansible, podrían

          enviar todos los datos que acopiaran, hasta el momento

          en que los alienígenas los destruyeran. La raza humana


          tendría  tiempo  para  hacer  los  preparativos  necesarios

          para recibir a esos alienígenas cuando siguieran el rastro


          de la Heródoto hasta la Tierra.


                 Y  siempre  estaba  la  posibilidad  de  que  esa  especie

          alienígena  tuviera  una  tecnología  más  débil  que  la

          Heródoto.  Quizá  fueran  amigables.  Quizá  se  postraran


          para adorarlos.


                 De  un  modo  u  otro,  Carlotta  entendía  que  la  raza

          humana podría tener buenos motivos para sentir gratitud

          por esa pequeña nave de antoninos... o leguminotes, por


          seguir la broma de Ender sobre el nombre de Padre. Si la

          raza  humana  podía  escoger  sus  primeros  embajadores


          ante esta nueva especie alienígena, no podía haber mejor

          elección que el gran guerrero Julian Delphiki y sus tres

          brillantes  hijos.  Si  algún  humano  podía  habérselas  con





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