Page 83 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
—Desde luego que nos detendremos e intentaremos
comunicarnos con ellos —dijo Cincinnatus—. No hay
elección. No podemos dejar una amenaza potencial a
nuestras espaldas sin investigarla.
Los otros asintieron. Un grupo tan brillante no
necesitaba deliberaciones cuando las opciones eran
evidentes.
—No hay motivos para que Ender deje de investigar
el problema genético —dijo el Gigante—. Estamos
siguiendo un camino interesante relacionado con la
latencia bacteriana. Carlotta puede encargarse de la
desaceleración, la aproximación y las comunicaciones.
Cincinnatus volvió a sentir su desesperación
habitual. Como de costumbre, nadie se preocupaba por
asignarle una tarea.
La buena de Carlotta se apiadó de él. Era irritante. No
necesitaba que los demás expresaran en palabras la
vergüenza que él sentía.
—¿Qué hay de Sergeant?
El Gigante la miró como si fuera idiota.
—Él preparará los armamentos de la Heródoto, así
estaremos listos para hacer trizas esa nave alienígena si es
necesario.
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