Page 96 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
P. 96

Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card


                 Pero no lo dijo. Hablaba, escuchaba, y regresaba al

          terror cada vez mayor de prepararse para una guerra que


          no estaba en condiciones de librar.


                 Empezó a tener pesadillas. Vídeos de los fórmicos se

          proyectaban en su mente, siempre destrozando a Ender,

          a Carlotta o al Gigante, mientras ellos le pedían a gritos


          que  los  ayudara  y  los  salvara.  Y  en  la  pesadilla,  él

          empuñaba armas potentes mas no podía apuntarles, no


          podía disparar, solo se quedaba de pie mirando morir a

          su familia.


                 Los tres dormían juntos en el laboratorio de arriba,


          pero  cuando  empezaron  las  pesadillas,  Cincinnatus

          empezó a dormir en el Cachorro, o en otro lugar de la

          nave, cualquier sitio donde pudiera acurrucarse y dormir


          unas horas antes de que comenzaran los sueños.


                 Revisaba  las  armas  una  y  otra  vez,  sabiendo  que

          funcionaban bien; el que fallaría era el soldado.


                 Cuando  empezaron  a  obtener  imágenes  visuales

          enviadas  por  las  naves  robot  que  despacharon  por


          delante de la Heródoto, Cincinnatus estaba tan aterrado

          que no podía respirar. No podía creer que los otros no lo


          notaran.  Pero  no  lo  notaban.  Lo  seguían  tratando  con

          respeto cuando deliberaban sobre posibles estrategias. Y

          cuando empezaron a recibir las imágenes y vieron con





                                                           96
   91   92   93   94   95   96   97   98   99   100   101