Page 99 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card


                 —Cincinnatus no se refería a eso —objetó el Gigante.


                 Ender y Carlotta miraron a Cincinnatus.


                 —Bien, ¿a qué te referías?


                 Cincinnatus miró al Gigante.


                 —¿A qué crees que me refería?



                 —Habla  sin  rodeos  —le  ordenó  el  Gigante—.  No

          necesitas mi aprobación previa.


                 Claro  que  eso  implicaba  que  ya  contaba  con  la

          aprobación del Gigante.


                 —Creo  que  estos  alienígenas  no  son  como  los


          fórmicos —dijo Cincinnatus—. Son fórmicos.


                 Carlotta  y  Ender  quedaron  tan  sorprendidos  que

          Ender se rio y Carlotta soltó un chistido despectivo.



                 —Los fórmicos están muertos.


                 Cincinnatus  se  encogió  de  hombros.  No  importaba

          que  le  creyeran  o  no.  De  todos  modos,  podía  estar

          equivocado.


                 —Ayúdalos —propuso el Gigante.


                 —Esa nave no emite ondas de radio. No tiene naves


          robot ni sondas. Los motores funcionaron solo para poner

          la nave en órbita alrededor de la roca. Luego nada. ¿Eso


          sería posible en una nave humana?





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