Page 549 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
P. 549
La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
El abuelo frunció el ceño.
—Mi nieto arriesgó la vida para traernos a este
hombre. Y este hombre arriesgó su vida para
salvarnos. Así que vamos a salvarle la vida y usted nos
va a ayudar.
El marido de la anciana dio un paso al frente.
—Cuidado con lo que dice, viejo. No le dé órdenes
a mi esposa.
—Lo hago porque usted no lo hace —repuso el
abuelo—. La obliga su deber. Se lo debe a este hombre.
Se lo debemos todos. Y si Bingwen dice que podemos
salvarlo, entonces podemos. —Se volvió hacia la
anciana—. Usted ha cosido mujeres antes. Esto no es
diferente.
—Es completamente diferente. Las heridas de
metralla son sencillas. Es el estómago lo que no puedo
arreglar. No sé cómo está dentro. Sus órganos podrían
estar destrozados. Parece grave. No soy médico.
—El aparato nos lo dirá —dijo Bingwen, sin saber
si era cierto—. Intentémoslo al menos.
La anciana vaciló, miró a su marido y suspiró.
[549]

