Page 548 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
—¿Qué está diciendo? —preguntó el abuelo.
—Tengo que pincharme el dedo —dijo Bingwen.
Cogió de entre los suministros otro tubito y una aguja.
—Prueba la mía —dijo el abuelo, ofreciendo la
mano—. Eres demasiado pequeño para donar sangre.
—Estás demasiado débil.
—Conozco mis fuerzas mejor que tú, niño.
Pínchame el dedo.
Bingwen frotó el dedo del abuelo con una gasa, lo
pinchó y analizó la sangre. Cuando los resultados
aparecieron, dijo:
—Es compatible.
El abuelo asintió muy ufano, como si hubiera
logrado algo.
—Entonces adelante.
—Tenemos que coserlo primero y quitarle la
metralla —dijo la anciana—. Pero creo que es una
pérdida de tiempo. Este hombre no sobrevivirá.
Perderá sangre para nada, sangre que no debería
perder dada su edad.
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