Page 227 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
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Las  primeras  cámaras  eran  en  esencia  aparatos


             médicos modificados, similares a esos tomógrafos del

             pasado  que  aún  menudean  en  hospitales  viejos.  Al

             sujeto  se  le  inyectaban  determinados  compuestos


             químicos en el cuerpo, y luego tenía que permanecer un

             buen rato tumbado e inmóvil en el interior del tubo de

             imagen del aparato, hasta que se obtenía un conjunto

             suficiente de escáneres de sus procesos mentales. Estos


             escáneres eran utilizados como semilla de los modelos

             neurales  de  inteligencia  artificial  que  posteriormente

             servirían  para  animar  las  proyecciones  elaboradas  a

             partir de fotografías detalladas de su cuerpo.




                    Estas primeras tentativas eran muy rudimentarias,

             y  los  resultados  acostumbraban  a  ser  descritos  como

             robóticos  o  inhumanos,  o  incluso  como  cómicamente

             chiflados.  Sin  embargo,  incluso  estos  simulacros


             tempranos retenían algo que no podía ser capturado por

             un mero vídeo u holografía. En lugar de reproducir al

             pie de la letra lo que había sido grabado, la proyección

             animada podía interactuar con quien estuviese presente


             tal y como lo hubiera hecho el sujeto.



                    El simulacro más antiguo que existe es uno de mí

             mismo, que en la actualidad se conserva en el museo

             Smithsonian. En los primeros reportajes sobre el tema,




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