Page 222 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
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poco a poco, sin que en ningún momento ella se rindiera
en su pertinaz lucha contra el sueño. No podías
quedarte quieto. Como después del parto Erin estuvo
varios meses con problemas de espalda, era a mí a quien
le tocaba pasear por la noche después de las tomas, con
la cabecita de la niña contra mi hombro. Aunque sé que
seguramente me notaba agotado e impaciente, lo único
que recuerdo ahora es lo unido que me sentía a ella
mientras durante horas deambulábamos por el salón,
iluminado únicamente por la luz de la luna, conmigo
canturreándole.
Y yo deseaba sentirme así de unido a ella, siempre.
No tengo ningún simulacro suyo de aquella época.
Los prototipos eran muy voluminosos, y el sujeto tenía
que permanecer inmóvil durante horas. Impensable con
un bebé.
Este es el primer simulacro que tengo de ella.
Tendrá unos siete años.
—Hola, cielo.
—¡Papá!
—No seas vergonzosa. Estos hombres han venido
para hacer un documental sobre nosotros. No hace falta
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