Page 236 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
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años atrás me asaltó de nuevo. Y por fin comprendí por
qué habían seguido perturbando mis sueños durante
tanto tiempo.
Lo que otorga a los simulacros su enorme atractivo
es la manera en que replican la esencia del sujeto.
Mientras mi padre tuvo a mano esos simulacros de las
mujeres, mantuvo una conexión con ellas y con el
hombre que él era cuando había estado con ellas, y por
lo tanto siguió cometiendo una traición emocional
continua que era mucho más grave que un desliz físico
pasajero. Una imagen pornográfica es una mera fantasía
visual, pero un simulacro captura un estado de ánimo,
un sueño. Ahora bien, ¿el sueño de quién? Lo que vi en
los ojos de mi padre aquel día no fue algo sórdido. Era
demasiado íntimo.
Al conservar y volver a reproducir este viejo
simulacro de mi infancia, en su sueño mi padre se veía
recuperando mi respeto y amor, en lugar de enfrentarse
a la realidad de lo que había hecho y de mi auténtico yo.
Es posible que el sueño de cualquier padre sea
mantener a su retoño en esa breve fase entre la
dependencia desvalida y la identidad independiente,
cuando el progenitor es percibido como alguien
perfecto, sin tacha. Es un sueño de control y dominio
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