Page 308 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
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Ella dejó de cobrarle y le dijo su nombre verdadero.
Él se convirtió en una especie de novio. Como sentía
curiosidad, Tara le explicó el funcionamiento del
negocio. Cómo determinadas palabras, expresiones y
tonos de voz al teléfono eran señales de alarma. Qué es
lo que buscaba en los codiciados clientes habituales.
Qué indicios en un hombre apuntaban a que
seguramente no fuese peligroso. A él le gustaba
enterarse de todo eso. Parecía indicar que la muchacha
tenía que observar con atención, y él respetaba a todos
los que miraban y reflexionaban, y sacaban provecho de
la información.
Él la había mirado a los ojos mientras follaban y
luego le había preguntado.
—¿Te pasa algo en el ojo derecho?
Ella se había quedado inmóvil.
—¿Qué?
—Al principio no estaba seguro, pero sí, es como si
tuvieras algo en el fondo del ojo.
Ella se retorció debajo de él. Él se enfadó y estuvo a
punto de sujetarla y obligarla a quedarse donde estaba,
pero descartó la idea porque Tara parecía disponerse a
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