Page 495 - La Constelación Del Perro - Peter Heller
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había señales de ninguna explosión. ¿De dónde
había salido? ¡Huy! Casi me caí por un agujero
igual de grande que había en el suelo. Las
preguntas zumbaban y chocaban en mi cabeza
como coches de la NASCAR. Y la ventana
quemada. Y los sacos de arena apilados bajo el
alféizar y por los lados. Y ni rastro de Bangley, lo
cual a esas alturas era buena señal.
Me quedé en medio de la habitación, tragando
aire, recuperando el aliento. Me acerqué a la
ventana sin ventana y miré nuestro campamento,
nuestro aeropuerto, y no pude reprimir una
carcajada cargada de tristeza.
Aquello era una atalaya: se veía lo que había
detrás del terraplén del otro lado de la pista,
donde dormíamos Jasper y yo, hasta el
contenedor que habíamos alejado de mi casa, y
mi casa, que no era más que un cebo. Se veía el
porche y la puerta de aquella casa, y siguiendo la
línea de los oxidados cascarones de avión, dos
lados del edificio del FBO y la puerta de mi
hangar. Desde la habitación no se le escapaba
casi nada, y por eso la había elegido, claro está.
Nunca había reparado en ello, no sé por qué. Ni
en que cuando lo avisaba en medio de la noche
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