Page 193 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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—Tu nombre es mierda si no limpias esta puta basura
—dijo Tad—. Pero hazlo más tarde, quiero algo de
intimidad.
Las manos de Nell estaban llenas, por lo que empujó
con el pie el libro por el pasillo hasta la habitación de los
niños. Dejó todas las cosas sobre el colchón y fue
corriendo a cerrar la puerta. Dejó la varita mágica y la
espada cerca por si las necesitaba, metió a Dinosaurio,
Oca, Pedro y Púrpura en la cama, en una fila perfecta,
y los arropó hasta la barbilla.
—Ahora vas a la cama y vas a la cama y vas a la cama
y vas a la cama, y quedaos callados que habéis sido muy
malos y habéis molestado a Tad, y os veré por la mañana.
—Nell metió a los niños en la cama y decidió leerles
algunas historias —dijo la voz del libro.
Nell miró el libro, que se había abierto por sí mismo de
nuevo, esta vez en una ilustración que mostraba a una
niña que se parecía mucho a Nell, excepto que llevaba un
precioso vestido de flores y cintas en el pelo. Estaba
sentada cerca de una cama en miniatura con cuatro
niños metidos bajo una manta de flores: un dinosaurio,
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