Page 194 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 194
una oca, un conejo y un bebé con el pelo púrpura. La
niña, que se parecía a Nell, tenía un libro en el regazo.
—Durante algún tiempo Nell había metido a los niños
en la cama sin leerles —siguió diciendo el libro—, pero
los niños ya no eran pequeños, y Nell decidió que para
educarlos adecuadamente debían oír cuentos antes de
dormir.
Nell cogió el libro y lo puso en su regazo.
Las primeras experiencias de Nell con el
Manual
El libro hablaba con una hermosa voz de contralto con
el acento de los más educados víctors. La voz era como la
de una persona real, aunque no se parecía a la de nadie
que Nell hubiese conocido. Se elevaba y caía como las olas
en una cálida playa, y cuando Nell cerró los ojos, la llevó
a un océano de sensaciones.
Érase una vez una pequeña princesa llamada Nell que
estaba prisionera en un enorme y tenebroso castillo
situado en una isla en medio de un mar, con un niño
llamado Harv, que era su amigo y protector. Tenía,
además, cuatro amigos especiales llamados Dinosaurio,
Oca, Pedro el Conejo y Púrpura.
194

