Page 200 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 200
pliegues de la vestimenta a prueba de bichos de alguien.
Y luego apareció algo más, más difícil de distinguir:
grande, casi negro, blando por los bordes. Un libro,
quizá.
—El análisis heurístico de las imágenes sugiere un
probable crimen violento en ejecución —dijo la señorita
Pao.
El juez Fang valoraba los servicios de la señorita Pao
por muchas razones, pero su inexpresiva exposición le era
especialmente preciosa.
—Así que el ojo‐celeste envió otro grupo de aeróstatos
especializados en mareaje.
Apareció la imagen de un aeróstato marcador: más
pequeño y estrecho que los de vigilancia, recordaba a un
avispón al que le hubiesen arrancado las alas. Las células
que contenían las pequeñas turbinas de aire, que daban
al dispositivo su capacidad para moverse en el aire, eran
muy evidentes; estaba construido para la velocidad.
—Los presuntos asaltantes adoptaron contramedidas
—dijo la señorita Pao, usando nuevamente ese tono
inexpresivo. En la imagen, los criminales se retiraban.
200

