Page 308 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Conocía a aquellos chicos; ellos sabían cómo empujar,

               golpear y arañar. Ella fue a una esquina de la habitación

               y se sentó con el libro mágico en el regazo, esperando que


               uno de los chicos se fuese del columpio. Cuando uno lo

               hizo, ella dejó el libro en la esquina, se subió al columpio

               e intentó empujarse con las piernas como hacían los chi‐


               cos  mayores,  pero  no  pudo  hacer  que  el  columpio  se

               moviese. Entonces vino un chico mayor que le dijo que


               no  le  estaba  permitido  usar  el  columpio  porque  era

               demasiado pequeña. Al no bajarse inmediatamente, el

               chico la empujó. Nell cayó en la arena, arañándose las


               manos y las rodillas, y se fue llorando a la esquina.




                  Pero  un  par  de  chicos  habían  encontrado  el  libro

               mágico y le daban patadas, moviéndolo de un lado a otro

               por el suelo como un disco de jockey. Nell corrió e intentó


               coger el libro del suelo, pero se movía con  demasiada

               rapidez.  Dos  chicos  empezaron  a  pasárselo  a  patadas

               entre ellos y finalmente lo lanzaron al aire. Nell corría


               de un lado a otro intentado coger el libro. Pronto hubo

               cuatro chicos jugando con ella manteniéndola alejada

               del libro y otros seis alrededor mirando y riéndose de


               Nell. Nell no podía ver nada porque tenía los ojos llenos

               de lágrimas, le corrían mocos por la nariz, y su pecho


               temblaba cuando intentaba respirar.




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