Page 304 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 304
Era la mano de un anciano que entendía la
importancia de la gravedad sobre todo lo demás, y que,
habiendo establecido su dignidad, transmitía la mayor
parte del mensaje por medio de matices. Más allá de eso,
la estructura de la inscripción era exactamente la
correcta, un equilibrio perfecto entre los caracteres
mayores y los menores, colgado del papel así, como si
invitase al análisis de una legión de futuros estudiantes
graduados.
El juez Fang sabía que el Doctor X controlaba una
legión de criminales que iba desde delincuentes menores
hasta señores del crimen internacional; que la mitad de
los oficiales de la República Costera en Shanghai estaban
en su bolsillo; que dentro de los límites del Reino Celeste,
era una figura de gran importancia, probablemente un
Mandarín de botón azul de tercer o cuarto rango; que
sus conexiones de negocios recorrían la mayoría de los
continentes y phyles de todo el mundo y que había
acumulado una tremenda fortuna. Todas esas cosas
palidecían en comparación con la demostración de poder
que el mensaje representaba. PUEDO COGER UN
PINCEL CUANDO QUIERA, decía el Doctor X, Y
CREAR EN UN MOMENTO UNA OBRA DE ARTE
QUE PUEDE COLGARSE EN UNA PARED AL
304

