Page 163 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 163
Dado que era fácil fabricar cosas que flotasen en
el aire, no era mucho más complicado añadir una
turbina. No era más que una simple hélice, o una
serie de ellas, montada en un filamento tubular
alrededor del cuerpo del aeróstato, que tomase aire
por un lado y que lo expulsase por el otro para
producir un impulso. Un dispositivo construido
con varios impulsores apuntados en ejes diferentes
podía permanecer en una posición, e incluso
navegar por el espacio.
Cada aeróstato en la red de perros era una gota
aerodinámica con la superficie de un espejo lo
bastante grande, en su parte más ancha, como para
contener una pelota de pinpón. La red estaba
programada para colgar en el espacio en una
estructura hexagonal, como a diez centímetros del
suelo (lo suficientemente cerca para parar a un
perro, pero no a un gato, de ahí venía «red de
perros») y a una separación más amplia a medida
que se hacía más alta. De esa forma, había una
163

