Page 808 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 808

espeluznantes  a  sus  obedientes  subditos.  Es


              importante  traerla  a  la  realidad  de  vez  en


              cuando, para que adquiera algo de perspectiva.





                 —Perspectiva.  Muy  bien,  espero  veros  a


              vosotros y a Elizabeth, con su nueva perspectiva,


              en la cena.




                 —Buenas tardes, padre. Señora Hackworth —


              dijo el hombre más joven, y cerró la puerta, una


              pesada obra maestra del arte de la ebanistería y


              un absorbente de decibelios bastante efectivo.





                 Gwendolyn  Hackworth  vio  ahora  algo  en  el


              rostro de lord Finkle‐McGraw que le hizo desear


              abandonar la habitación. Después de recorrer a

              toda prisa las amabilidades de rigor, así lo hizo.


              Recogió a Piona en la esquina de la chimenea,


              donde  disfrutaba  del  poso  del  chocolate.  Nell


              también  estaba  allí,  leyendo  su  ejemplar  del


                                                                                                  808
   803   804   805   806   807   808   809   810   811   812   813